Iglesia de San Ildefonso

Un poco de información Iglesia de San Ildefonso Toledo, en el corazón del Casco Histórico de Toledo, en la Plaza Juan de Mariana, justo al lado de la Universidad, se encuentra este imponente edificio barroco del siglo XVII que es la Iglesia de San Ildefonso, lo que más nos interesa de esta Iglesia es su torre.

Subir a la torre de la Iglesia de San Ildefonso es uno de los espectáculos más impactantes de la visita a Toledo. Es cierto que desde muchos de los edificios y museos toledanos se puede obtener una buena panorámica de la ciudad, pero es desde esta cúpula de San Ildefonso desde donde se obtiene la mejor fotografía de la ciudad imperial. Una subida costosa y empinada, pero que no te puedes perder.

El interior de la Iglesia de San Ildefonso tampoco tiene desperdicio, por mucho que el patrimonio religioso no sea tu punto fuerte. Una cruz latina distribuida en una única nave central rodeada de capillas que se comunican entre sí ofrecen un auténtico espectáculo de arte con retablos barrocos y figuras religiosas que parecen cobrar vida.

Iglesia de los Jesuitas

También llamada Iglesia de los Jesuitas por pertenecer a esa orden religiosa. Parroquia De San Ildefonso o Iglesia de los Jesuitas como se la conoce popularmente en Toledo sin duda hay que hacer una visita en nuestro viaje por Toledo.

Tanto en el interior como en la fachada aparece uno de los motivos recurrentes de Toledo, que seguramente habrás oído mencionar en otros muchos lugares de tu visita a Toledo. Estamos hablando de la imposición de la casulla a San Ildefonso, patrón de la ciudad, un episodio milagroso que observas tanto en el fresco de la Capilla Mayor de esta Iglesia de San Ildefonso, como en su fachada.

Por si te interesa este episodio del que vas a oír hablar constantemente, te aclaramos la situación. Se trata del milagro de la Descensión de la Virgen María para imponer la casulla a San Ildefonso. Por lo tanto, y tratándose de un milagro, conviene tomarse esta historia con todas las precauciones debidas.

En el año 657 Ildefonso se convierte en Arzobispo de Toledo por méritos propios, ya que se trataba de un hombre con unas profundas convicciones y de una erudición como pocos. Es más, contaba en su currículum con varias obras que explicaban la fe, siendo una de ellas “El Libro de la Virginidad de Maria”. Y es que por aquél entonces, algunos sectores de la iglesia no confiaban mucho en la virginidad de la madre de Jesús.

Siendo entonces San Ildefonso un defensor férreo del honor de María, la Virgen quiso agradecérselo con un milagro. Una noche de tormenta acudieron San Ildefonso y otros párrocos a ver si se habían producido daños en las dependencias de lo que hoy es la Catedral. Entonces se produjo un estallido seguido de un resplandor y la Virgen descendió de los cielos acompañada de un coro de ángeles.

Mientras los demás clérigos corrieron despavoridos, San Ildefonso se mantuvo a la espera y la Virgen le entregó una casulla que desde entonces se utilizaría únicamente en los oficios dedicados a ella. De este episodio dan fe muchos pintores como El Greco, Velázquez o Murillo. Y cuentan que en la Catedral aún se encuentra la piedra en la que puso sus pies la Virgen cuando se apareció a San Ildefonso.

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