Sinagoga Santa María la Blanca

Qué veremos al visitar la Sinagoga Santa María la Blanca, el paseo por el barrio judío te depara sorpresas tan encantadoras como la Sinagoga de Santa María la Blanca, una visita breve por Toledo te proporcionará el descanso que necesitas después de unos cuantos monumentos y museos visitados. La Sinagoga Santa María la Blanca en Toledo es un auténtico refugio de paz, sosiego y belleza sin grandes de alardes que no necesita de ningún esfuerzo extra para disfrutar.

La Sinagoga de Santa María la Blanca es una construcción del siglo XII y que formaba parte de ese entramado de la cultura judía constituido por once sinagogas y todo un barrio lleno de artesanos, comerciantes y hombres de letras. Sorprende por la contradicción que existe entre la sobriedad del exterior y la riqueza decorativa del interior de la Sinagoga Santa María la Blanca.

Información sobre la Sinagoga Santa María la Blanca toda una joya del arte almohade en España y es uno de los monumentos indispensables que ver en Toledo. Cinco naves separadas por arcos de herradura es todo lo que vas a encontrar en el interior de este edificio. A la decepción inicial por la falta de mobiliario y otros objetos con los que deleitar al turista, le sigue la fascinación por la pureza del ambiente que se puede respirar dentro de esta sinagoga de Toledo.

Se disfruta especialmente de la cuidada decoración de las columnas con tallos de piña y lirios que resaltan el blanco de los muros. El único exceso que vas a encontrar en el interior de esta sinagoga es el de la paz. Así se entiende que sea una de las sinagogas más visitadas y apreciadas por gentes que vienen de todo el mundo.

Santa María la Blanca no tuvo siempre ese nombre tan cristiano, ya que funcionó como sinagoga o lugar de rezo para los judío hasta que el ideal de convivencia y tolerancia de la ciudad de las tres culturas se vino abajo y empezaron las persecuciones hacia todo aquél que no profesara la fe cristiana.

Fue un conocido hombre de iglesia, Vicente Ferrer, quien en 1411 arengó a los fieles de la Iglesia de Santiago el Arrabal a marchar violentamente contra los judíos que se encontraban en esta Sinagoga. Los judíos tuvieron que abandonar el lugar y la sinagoga quedó en manos de la iglesia católica, a quien pertenece en la actualidad.

Pero la vida de este lugar de culto para los judíos pasó por muchas fases a lo largo de la historia, como cuando en el siglo XVI se convirtió en el lugar de arrepentimiento y acogida para prostitutas o su función como cuartel militar en el siglo XVIII. Después pasaría a declararse monumento nacional para disfrute de todos cuantos se acercan a Toledo.

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